lunes, 2 de marzo de 2015

Prácticas de relajación (I)


"Las prácticas de relajación llevan a la disminución de las tensiones musculares externas, internas y mentales. Como consecuencia de esto, permiten el alivio de la fatiga, el aumento de la concentración y facilitan el rendimiento en las actividades cotidianas" (Autoliberación, 1ª parte, Luis Alberto Ammann).

Cosas difíciles de conseguir en la sociedad actual, de las prisas, el estrés y la irritación entre la gente. La sociedad nos lleva a la tensión, al sobre-esfuerzo... y solo pensamos en llegar a casa, difundirnos y desconectarnos (con la tele, el ordenador, el facebook...) de nosotros mismos y del mundo. Todo por no ser capaces de relajarnos en el día a día. Tampoco nos enseñaron.

Habría que valorar el poder relajarse de una manera consciente, intencional. Porque para tomar contacto con uno mismo, es necesario observarse y si no nos relajamos es imposible.

Vamos a trabajar con el libro de Luis Alberto Ammann, Autoliberación. En una primera parte veremos como relajar los músculos (relax interno, externo y mental), cómo hacer una experiencia de paz, para pasar al trabajo con imágenes (que son las que provocan que se tensen los músculos), como observarlas, dirigirlas y como transformar las imágenes tensas.

La tensión es un hábito, algo aprendido. Y, como todos los hábitos no es fácil de cambiar. Pero todo es cuestión de insistir. Además, todo lo aprendido igualmente se puede "desaprender".


Relax físico externo

Ilustración del libro "Autoliberación".
(CC BY-NC-SA 4.0)
Lo primero es necesario conocer los puntos de mayor tensión del cuerpo. Hay que cerrar los ojos y observarse, detectar puntos tensos, puede ser la cabeza, el cuello, los hombros, el pecho...

Entonces, donde se detecte la tensión hay que apretar, tensar más y luego soltar de golpe. Es una técnica donde se logra el objetivo haciendo lo contrario de lo que suponemos, es decir, relajamos los músculos tensando aún más para luego aflojar.

En otra reunión anotamos los pasos para ir relajando todo el cuerpo e incluimos un audio. Vamos desde la cabeza a los pies, simétricamente observando las tensiones, apretando y aflojando, en ese orden.

Lo más importante es relajar los músculos faciales, cuello, nuca y tronco en general, siendo secundario el relax de brazos y piernas.

Relax físico interno

Una vez relajados los músculos externos, vamos con el interior. Se trata de "sentirnos" por dentro e ir haciendo un recorrido desde el interior de los ojos hacia abajo del tronco. Nos vamos representando mentalmente los órganos internos y los vamos aflojando.

Relax mental

Por último, tratamos de "sentir" el cerebro por dentro, como si estuviera tenso, duro. Y vamos imaginando que se va va ablandando, suavizando, haciéndose algodonoso.

Como se puede ver, el la primera parte (relax físico externo) estamos trabajando con músculos y sensaciones musculares. En el relax interno y mental, ya no trabajamos con músculos (es algo difícil "apretar" un pulmón y aflojarlo), sino que ahora trabajamos con imágenes, trabajamos con la imaginación. Visualizamos nuestro cuerpo por dentro, nuestro cerebro por dentro y nos imaginamos que lo vamos aflojando. Este tema de las imágenes, como veremos, es de crucial importancia.

Próxima reunión: Miércoles 4 de marzo a las19:30 horas.
Tema: Experiencia de paz
C/ Ponferrada, 4 local, 28029 Madrid
proyectoshumanistas@yahoo.es