martes, 11 de marzo de 2014

Taller: Preparación de moldes para figuras de bronce


El Taller, al meter el cuerpo, al experimentar con cada material, moldes y temperaturas nos permite acercarnos al proceso histórico evolutivo, rescatando registros y miradas antiguas.

El Taller no es solamente un espacio físico sino también es un ámbito de relaciones, de aprendizaje en conjunto que vamos creando, y vamos cuidando entre todos.

El desarrollo de la permanencia, pulcritud y tono para nosotros es lo prioritario.

El Tono, estar despierto y atento a lo que se está, además de evitar accidentes, ayuda a darse cuenta de cómo está uno, y sería más interesante incluir también a los que tengo al lado, cómo hacen, qué gracia tienen, si puedo ayudarles en algo, que hacen distinto a mi...

Pulcritud, una forma de cuidar el ámbito, de nuevo te lleva a estar donde se está, si cojo una herramienta la coloco de nuevo en su lugar, y si además veo que está floja trato de mejorarla. También el trato hacia los otros mejora si tengo en cuenta la pulcritud.

Permanencia, nada sale a la primera, con la experiencia, en la medida que uno se va poniendo se va adquiriendo ese aprendizaje.

Esos tres elementos en su proporción vemos que son la clave para ir comprendiendo ese proceso evolutivo. Y vamos comprobando cómo este trabajo opera en copresencia y nos va transformando haciéndonos más flexibles, meditativos, reflexivos y a su vez “centrados”. Ese trabajo va haciéndonos cosas en la cabeza, en la emoción y en nuestro modo de acción.

Para resonar con la materia tenemos que ir soltando prisas, expectativas, impaciencias, que nos impiden conectar.

Superar dificultades, experimentar con cada material, moldes y temperaturas nos hace modificar formas de pensar, soltar cosas que no van, nos va habilitando para nuevas imágenes que guarden proporción y coherencia, abriéndose posibilidades, moldeando al ser humano al que aspiramos a la vez que vamos moldeándonos a nosotros.


La duplicación de objetos llega con el descubrimiento de la fundición de los metales. Hasta entonces todas las figuras que se hacían eran originales.

Los hombres hacían figuras y utensilios principalmente en madera, piedra, huesos y metales que caían de los cielos. Y los fabricaban tallando o esculpiendo hasta que la forma del material coincidía con la forma que tenía en su cabeza, que imaginaba.

Cuando el ser humano descubre la fundición de los metales se encuentra con un material muy duro y resistente que, sometido a altas temperaturas es líquido y cuando enfría mantiene las características de ese metal, hierro, bronce…

Con la cera que es un material fácil de modelar podía plasmar la imagen que ellos tenían en su cabeza y que a través de los moldes podían reproducir esa figura en otros materiales. Veamos el proceso.

LOS MOLDES (es el espacio vacío de la figura que queremos reproducir)


El trabajo con los moldes es en realidad una gimnasia mental, un ejercicio con la imaginación, con las imágenes.

Tenemos una figura le damos forma en un material blando por ej. caucho, imaginamos que el espacio alrededor de esa figura, lo que no es la figura, está lleno de materia y lo que es la figura lo imaginamos vacío. De ese molde podemos reproducir por ejemplo figuras de cera y hacer otros moldes de acuerdo al material que vamos a utilizar: escayola, escayola- cuarzo, caldeo, tacel…etc. (fundimos la cera y la sacamos completamente), Después llenamos ese vacío con el metal líquido que ocupa todo el espacio y adopta la forma original. Basta romper el molde y en su interior aparecerá la forma conocida pero en una nueva materia.

Necesitamos hacer una caja que pueda contener la figura, dejando un espacio alrededor de la figura de al menos 2 cm. Por una de las caras debe quedar un orificio para que luego entre el metal líquido.

Sacando el volumen de la caja: Por ejemplo ancho x largo y x alto = 250 ( ¼ de litro)

Preparamos moldes para el bronce y lo hacemos con 50% de escayola y 50% cuarzo y el 100% de agua (primero echamos el agua).

Ya en épocas recientes con el descubrimiento de los materiales sintéticos (caucho de silicona) se hacen moldes flexibles que dan forma a materiales fríos como plásticos o resinas y que pueden reutilizarse muchas veces.