domingo, 23 de marzo de 2014

Taller de bronce


Con una mañana soleada llegamos al taller. Al fondo del paisaje, la sierra con nieve. Todo animaba a un buen trabajo.

Tomando café nos fuimos saludando los participantes y pasamos a la presentación del taller.

Este taller es como una síntesis de todo lo aprendido en el proceso de los talleres que hemos realizado y se abre la posibilidad de un cambio de cualidad donde la suma de las cualidades de la aleación (zinc, cobre y estaño) sale un nuevo metal de mayor dureza y resistencia.

Hicimos una breve pasada por la historia de la producción del bronce. La revolución y transformación que produjo en el modo de vida, y lo importante que es la dirección que se da a ese cambio.

A continuación vimos el desarrollo del taller, tanto tangible como intangible.


Tangibles:

Bronce con todos los elementos que se necesitan para fundir.
Moldes de cuarzo y escayola y arcilla cocida (molde caldeo).
Fragua con dos tipos de carbón, vegetal y mineral.
Crisol, el recipiente para poner el bronce a fundir.
Soplador para meter aire al fuego de la fragua y llevar la temperatura hasta 1000º para que funda el bronce.
Herramientas.
Horno para calentar los moldes (para que no se de un shock térmico al contacto con la temperatura de 1000º C del bronce).
Elementos de seguridad, gafas, guantes, manguera con agua, etc.
Cajón con arena para colocar los moldes calientes.
Cubo con agua para enfriar las figuras.


Intangibles:

Los que dan una cohesión a todos los participantes en la relación entre si y con los elementos que se utilizan.
Pulcritud en el trato con otro y en la utilización de los elementos.
Permanencia, mantenerse atento y dispuesto en todo momento.
Tono, en este taller es un tono concentrado y atento para dar respuesta a las necesidades del proceso de la colada de bronce.
Para que se dieran respuesta a todas estas necesidades hicimos varios equipos, cada uno con una función y un responsable.
Y nos pusimos manos a la obra y todos nos fuimos formando los equipos en actividad:
Seguridad, fragua, horno, y nos faltaba el generador para poner en marcha el soplador que da aire a la fragua. Nos tomamos un tiempo en ponerlo y asegurarnos que el aire entraba bien y subía la temperatura de la fragua. Todo se fue sincronizando, todo fue rápido, la colada estaba lista en unos 30 minutos.

Desarrollo del taller


En el volcado se llenaron varios moldes, algunos se rompieron otros no se llenaron bien. La colada se fue para adentro y se vivió con emoción, sorprendidos, admirados, incrédulos.

Se enfriaron las figuras y se separaron lo restos de los moldes y ahí estaban las figuras, algo tangible rodeado de muchos intangibles.

Pasamos a la comida compartida muy diversa en comidas y conversaciones.

En el café hicimos un intercambio de la experiencia (qué cosas habíamos sentido pensado, hecho, que nos llamaban la atención). Por un lado, los responsables de las funciones comentaban las dificultades, lo que había faltado, la sincronía con el conjunto. A nivel personal diferentes experiencias, lo común que comentábamos era el cuidado, la sincronía, la colaboración del conjunto.

Cerramos el taller recogiendo y ordenando el ámbito.



PRÓXIMO TALLER

Sábado 5 de abril. De 10 a 16 horas
Acabados y moldes
Trabajo con pulido de figuras de metal y creación de nuevos moldes de escayola
Información: proyectoshumanistas@yahoo.es