lunes, 28 de octubre de 2013

Perfeccionando nuestra atención


La atención es la aptitud de la conciencia que permite observar los fenómenos internos y externos. Cuando un estímulo pasa el umbral, despierta el interés de la conciencia quedando en un campo central al que se dirige la atención. Es decir que la atención funciona por intereses, por algo que de algún modo impresiona a la conciencia, dando registro.

Una buena disposición para el aprendizaje, una buena memoria, un aumento de la permanencia en los propósitos y, en suma, el crecimiento de la capacidad de cambio, dependen de la atención.

Existen diversos tipos de atención dependiendo del modo en que se está atendiendo al fenómeno. Así, podemos hablar de una atención simple, de una atención dividida, de una atención dirigida y también de una atención tensa.


La atención simple es un modo de atender donde la atención está dedicada  exclusivamente a la actividad que se efectúa.

La atención dividida es aquella en la que se atiende a dos estímulos simultáneamente. Por ejemplo, atiendo un objeto o fenómeno dado y simultáneamente estoy atendiendo a una parte de mi cuerpo.

La atención dirigida es una forma de atención aperceptual en la que la actividad del pensar está ligada a registros de relajación, de auto-observación, de comprensión y de claridad interna. Atiendo y mientras atiendo, observo desde mi interior a qué estoy atento. Se atiende y simultáneamente, se sabe que se está atendiendo.

También existe una atención tensa en la que la actividad del pensar está ligada a tensiones corporales de carácter muscular, por demás innecesarias al proceso atencional.

Es importante destacar que directamente ligado al tipo de atención que se pone en práctica en cada situación, se pondrá también en juego la perspectiva, la mirada, la ubicación frente a la cosas, frente a los demás y frente a la vida en general.

La serie de ejercicios que damos a continuación es de suma importancia. Se basa en el trabajo de la atención utilizando tareas motrices "pretextos", es decir, tareas que no tienen importancia en si mismas, sino en tanto permiten el ejercicio de la atención.

Generalmente, las tareas "pretexto", no tienen utilidad en si mismas. Provocan fatiga corporal y molestia emotiva, por cuanto repetir operaciones materiales de las que no se obtiene ningún beneficio a la vista, es ciertamente desalentador. Sin embargo, estas prácticas tienen mucho sentido si se las trabaja a fin de perfeccionar la atención.

Esta facultad irá perfeccionándose a medida que se sobreponga a la fatiga motriz y a la molestia emotiva.

Ejercicios Atencionales:


Atención Simple:
  • Elegir 6 objetos y desplazarlos de un lugar a otro y luego volverlos al lugar de origen.
  • Anotar que registro o sensación he tenido y si en algún momento he dejado de atender.
Atención Dividida:
  • Dividir la atención entre una lectura y el puño.
  • Anotación. Describir el registro que me deja este tipo de atención, como es, donde lo registro…

Atención Dirigida:
  •  Dividir la atención entre dos lecturas
  • Anotación.  Describir los registros, dificultades…


PRÓXIMA REUNIÓN:

Miércoles 30 de octubre, de 20:00 a 21:30 horas
Tema:
"El sufrimiento por la imaginación"

C/ Ponferrada, 4 local (Barrio del Pilar) junto a bar Pichy - 28029 Madrid
Metro Peñagrande

Se ruega confirmar asistencia: 615 34 30 29 - 617 722 444