martes, 20 de noviembre de 2012

Alto a la masacre en Gaza


La Comunidad para el Desarrollo Humano suscribe la siguiente carta, junto con el resto de organismos del Movimiento Humanista, en relación a la guerra en Gaza. Hoy, 20 de noviembre, se ha hecho entrega de la carta en la Embajada de Israel. 


Ilmo. Sr. Embajador de Israel
Estimado señor.

Las organizaciones abajo firmantes nos unimos a las muchas voces que en la comunidad internacional reclaman un cese inmediato del fuego en Gaza.

La guerra como intento de aniquilar al enemigo mediante el uso de la violencia, sólo fortalece el odio, el deseo de venganza y el resentimiento en las poblaciones, como ya se ha demostrado una y mil veces a lo largo de la historia. El hecho armado de la guerra siempre genera sufrimiento en los más indefensos, son mujeres, niños y ancianos, seres humanos inocentes, los que terminan siendo las víctimas a ambos lados.

Sin duda alguna, la violencia es el problema, en ningún caso la solución, y hasta que esto no sea asumido por todas las partes implicadas, no habrá paz en Oriente Medio. Hablamos de la violencia física que se expresa en la guerra, pero también nos referimos a la violencia religiosa, racial, económica y psicológica, que se puede reconocer en los muchos aspectos del conflicto.

Es necesario por tanto un compromiso sólido, firme y efectivo que afirme el diálogo y la paz como únicos medios para resolver el conflicto. Lo demás es asistir a una tragedia que sólo puede ir creciendo en el tiempo, cobrándose más y más víctimas en una espiral sin sentido.

Además, esta guerra no queda únicamente en el ámbito geográfico de Israel y Palestina, sino que influye negativamente en toda una región que se encuentra ya en una peligrosa situación y que podría llevar al mundo a una catástrofe sin precedentes, a causa de la posibilidad de utilizar en la zona armas nucleares.
El ataque a Gaza nos implica a todas y todos, es una amenaza para todo el planeta. Por ello les pedimos que se detengan las acciones armadas inmediatamente, y coherentemente, actuaremos para promover y difundir esta petición.

También manifestamos nuestro apoyo y solidaridad con las voces de miles de israelíes y palestinos que se oponen a la guerra y actúan para denunciar la masacre. Es oportuno resaltar la valentía que se necesita para levantar la bandera de la no violencia en esas circunstancias.

Solicitamos que traslade a su Gobierno este sentir, que es además el de todos los seres humanos que demandan la paz, frente a los intereses de pequeños grupos a los que les interesa la guerra.