martes, 21 de noviembre de 2017

La reconciliación y la pareja ideal (I)


La propuesta de la semana pasada era trabajar el tema de la "pareja ideal" desde el punto de vista de la reconciliación. La "pareja ideal" es un modelo de vida que nos mueve en su búsqueda al mundo externo para completar un modelo interno más profundo. Lo sepamos o no, esos modelos operan en nosotros y nos movilizan. Mejor saberlo, conocerlos, conocernos y comprender las necesidades y aspiraciones que los impulsan.
«Es sabio quien conoce sus modelos profundos y más sabio es aún quien puede ponerlos al servicio de las mejores causas» (El Paisaje Interno. humanizar la Tierra. Silo).
Los modelos y la pareja ideal son un tema. Pero, a su vez, están relacionados con la autoestima y con nuestro paisaje de formación, de dónde venimos y lo que hemos aprendido.

Sobre la autoestima, es interesante la escena de la película francesa del 2005 "Angel-A", de Luc Besson. En esta escena Ángela podría ser tanto el modelo de pareja ideal como la voz de su mundo interno pidiéndole al protagonista que se valore a sí mismo. ¿Qué opináis?





Con el guía interno aprendimos que los modelos son sirven como referencia en nuestro comportamiento y actitudes. Y conectamos con ellos apelando a nuestras mejores cualidades. Igual pasa con la pareja ideal. Debemos fijarnos en las mejores cualidades de los otros para impulsar al mundo las que hemos configurado en nosotros/as.
«Si quieres saber más de ti mismo observa qué características tienen aquellos hombres o mujeres que admiras. Y repara en que las cualidades que más aprecias de ellos obran en la configuración de tus guías internos. Considera que, aunque tu referencia inicial haya desaparecido con el tiempo, en tu interior quedará una “huella” que seguirá motivándote hacia el paisaje externo» (El Paisaje Interno. humanizar la Tierra. Silo).
Y eso lo lograremos si estamos reconciliados con nosotros mismos y nuestra historia personal. Incluidas nuestras experiencias pasadas de pareja. Una reconciliación necesaria para lanzar modelos de futuro y no quedarnos fijados a experiencias que quizá no fueron bien por "errores de danza, no por la danza misma".

Básicamente, los "modelos" son imágenes que motivan nuestras acciones hacia el mundo externo. Si modificamos esas imágenes modificamos nuestro paisaje interno.

Para trabajar esas imágenes proponemos la experiencia guiada "La nostalgia". Esta experiencia apunta a comprender las relaciones afectivas de la propia vida. Contribuye a superar frustraciones y resentimientos predisponiendo a una actitud constructiva presente y futura (donde aparecen los asteriscos uno pone sus propias imágenes y contenidos):

La nostalgia


Las luces coloreadas destellan al ritmo de la música. Tengo al frente a quien fue mi gran amor.
Bailamos lentamente y cada flash me muestra un detalle de su rostro o de su cuerpo.(*)
¿Qué falló entre nosotros? Tal vez el dinero.(*)
Tal vez aquellas otras relaciones.(*)
Tal vez aspiraciones diferentes.(*)
Tal vez el destino, o eso tan difícil de precisar entonces.(*)
Bailo lentamente, pero ahora con quién fue ese otro gran amor. Cada flash me muestra un
detalle de su rostro o de su cuerpo.(*)
¿Qué falló entre nosotros? Tal vez el dinero.(*)
Tal vez aquellas otras relaciones.(*)
Tal vez aspiraciones diferentes.(*)
Tal vez el destino, o eso tan difícil de precisar entonces.(*)
Yo te perdono y me perdono, porque si el mundo baila alrededor y nosotros bailamos, qué
podemos hacer por las férreas promesas que fueron mariposas de colores cambiantes.
Rescato lo bueno y lo bello del ayer contigo.(*)
Y también contigo.(*)
Y con todos aquellos en los que encandilé mis ojos.(*)
Ah, si! La pena, la sospecha, el abandono, la infinita tristeza y las heridas del orgullo, son el
pretexto. Que pequeños resultan al lado de una frágil mirada.
Porque los grandes males que recuerdo, son errores de danza y no la danza misma.
De ti agradezco la sonrisa leve.
Y de ti el murmullo.
Y de todos aquellos, agradezco la esperanza de un amor eterno.
Quedo en paz con el ayer presente. Mi corazón está abierto a los recuerdos de los bellos
momentos.(*)