lunes, 17 de octubre de 2016

Taller de moldes y taceles


El pasado sábado 8 tuvimos una segunda parte del taller de moldes que iniciamos en septiembre. Esta vez, además del molde caldeo y el molde tradicional de escayola, nos iniciamos en la fabricación de taceles (moldes de escayola en dos mitades).

Beatriz García / Estos talleres son el lugar donde vamos a hacer diferentes actividades a la vez que nos relacionamos con otros y vamos aprendiendo.

Si atendemos a tres aspectos muy importantes nos aseguramos que todo va a ir bien. Estos tres aspectos son el tono, la permanencia y la pulcritud.

El tono: Uno está atento a lo que hace, a como está, a mantenerse en la actividad. Estoy en lo que estoy y no en otras cosas. Atiende también a los que están alrededor, procurando echar una mano donde sea necesario.

La permanencia: donde uno va buscando, aprendiendo, siguiendo los pasos con mucha flexibilidad y paciencia hasta ir llegando a ese objetivo que se ha marcado.

Pulcritud: Va siguiendo el procedimiento paso a paso, no de forma desordenada y cuando termina la actividad vuelve a colocar las cosas en el lugar donde las encontró para que el próximo que llegue lo encuentre todo como estaba y lo pueda utilizar.

Moldes caldeos y tacel de escayola


Trabajo con moldes

Con la cerámica donde se llega a temperaturas de 800 grados, se está en condiciones de aumentar más temperatura y poder trabajar con los metales.

Estamos en la época del neolítico. Ya se llegó a la cerámica, a la domesticación animal y vegetal se había pasado de ser trashumantes a afincarse en pequeños asentamientos. Y ahí comienzan a trabajar con los metales. En principio tallando los metales que encontraban principalmente el cobre. Pero a medida que aumenta la temperatura de los hornos, ven que se puede con el calor fundir los metales y darles forma, pero para ello necesitan un recipiente que pueda contener el metal líquido y además que sea lo suficientemente fuerte para que no se rompa, es cuando empiezan a producir los moldes.

En este trabajo con los metales se producen algunos cambios. Van a pasar de moldear la arcilla para producir una figura a trabajar con un nuevo material que de sólido, lo van a convertir en líquido para que sea un molde el que se encargue de darle forma y esto a su vez les permite reproducir las figuras. Se pasa de lo manufacturado a lo industrial. Ya pueden reproducir las veces que quieran una misma figura.

Pasan de utilizar piedra, madera, hueso tallado como único material para las herramientas que necesitan. A usar herramientas hechas con bronce o hierro un material más duro y por tanto más resistente.

Pero nada de esto fue posible sin los moldes, el recipiente donde van a meter el metal y a darlo forma.

Cuando uno se pone a hacer un molde tiene que saber que es la condición de origen para el futuro que ha de venir, en este caso la figura de metal. Si ese molde no está bien hecho, no saldrá la figura.

El primer molde es el molde caldeo. Este se hacía recubriendo la figura de cera con barro y una vez que está seco vaciarle la cera. Y después se le cuece para que pueda aguantar altas temperaturas sin romperse. Se puede hacer con cualquier figura pero en este primer caso, siempre aconsejamos que se haga con una figura que resuene con la época como la venus de Willendorf, que también es de las primeras diosas encontradas. Eso nos puede ayudar a conectar con el sentir de aquel momento cuando se empezaron a hacer esos moldes.

También se puede hacer una especie de cajita que nos tenemos que construir donde se mete la figura de cera y luego se recubre con yeso y cuarzo. Cuando está seco se le vacía la cera y ya lo tenemos listo para verter el metal.

Y También está el tacel, este se utiliza para hacer objetos redondos, sin aristas y consiste en hacer dos mitades que luego se juntan haciendo la forma entera.

Cuando se ha vaciado la cera, el molde queda vacío y solo queda la forma de la figura, la esencia, esa es la que va a producir la nueva figura en el nuevo material.

Se vacía de todo lo accesorio y queda la esencia. Ya está listo para ser reproducido.