domingo, 27 de mayo de 2012

La conservación del fuego


"...Algunos antropólogos como nunca hicieron fuego, salvo con fósforos, creyeron que al fuego primeramente se lo produce y posteriormente se lo conserva. Pues no, no es así. Primero se lo conserva y después se lo produce. Claro, porque en la Naturaleza estaba ya el fuego. Entonces, el tema era disponer de él. Ya estaba producido. No se sabía cómo producirlo uno. Pero sí estaba producido en la Naturaleza. Entonces, ese fuego trabajaba como un “regalo”. Eso venía de los volcanes, del fuego en los bosques, eso venía del fuego en distintos lados pero no se disponía de eso. Pero antes de que se pudiera considerar como “regalo” se lo reconocía como amenazante y peligroso. Ahí está la primera diferencia entre los homínidos y los demás animales" (Charla de la piedra, Silo, 2003, Chile).


Entre la conservación del fuego y la producción pasaron miles de años... del primer fuego rescatado de los volcanes, de los meteoritos, de los incendios provocados por rayos... pasó mucho tiempo antes de aprender a generar ese fuego.


 Aquellos primeros humanos que no huyeron del fuego, sino que se atrevieron a "robarlo" a la naturaleza, primero debieron a prender a conservarlo, guardarlo sin que se apagara. Y para ello, empezaron fabricando hornos de barro, pequeños recipientes donde conservar aquellas brasas tan valiosas.