sábado, 29 de febrero de 2020

Encuentro | Diálogos poéticos en violeta



Miércoles 4 de marzo | 19:00 Centro de Comunicación Humanista. C/ Ponferrada, 4 local

Encuentro abierto para compartir poemas (de mujeres poetas o pueden ser también originales, con la temática de la mujer), relatos y testimonios, para reflexionar sobre la realidad de la mujer hoy y, sobre todo, su proyección, a qué mundo aspiramos y soñamos. 

Trae tus poemas, tus relatos, tu testimonio. O trae textos de mujeres poetas, escritoras que quieras darnos a conocer.

Más información: proyectoshumanistas@yahoo.es
tel. 617 722 444

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jueves, 27 de febrero de 2020

Cerámica raku y la hoguera primitiva



El trabajo con el fuego es un oficio. Un oficio que enseña a proporcionar internamente. Se va adquiriendo proporción interna gracias a ese trabajo externo mientras aparecen problemas de exactitud y de detalle. Se trabaja tratando de lograr pulcritud, proporción y orden al mismo tiempo que se va logrando permanencia.
La experiencia con los hornos se refiere a sustancias que se transforman.

En las cerámicas el fuego es esencial.

La cerámica primitiva no se cocía en hornos, sino en hogueras abiertas y hoyos en el suelo. Con el tiempo se añadieron elementos para contener y dirigir mejor el fuego: un muro de barro, niveles, techado… Pero este proceso no avanzó mucho más desde la Antigüedad hasta la Revolución Industrial. Hasta ese momento los hornos más avanzados eran los de China y Japón, que podían alcanzar temperaturas superiores 1.200º C, cosa imposible en los hornos occidentales de barro cocido.

miércoles, 26 de febrero de 2020

Inspiración y poesía (febrero 2020)



El pasado miércoles 12 hicimos un taller en torno a la inspiración y la poesía. Primero comentamos qué entendemos por inspiración, luego leímos algunos poemas, realizamos una breve experiencia para relajarnos y conectar con nuestro interior. Como última parte, escribimos algo breve inspirado en toda la conversación y lecturas, que compartimos antes de despedirnos.

Participamos: María José, Eva, Amada, Fiorella, Pilar y Olga.

jueves, 20 de febrero de 2020

No hay libertad sin justicia social


«¿Cómo puede una persona decidir la dirección de su vida si está muy lejos de tener el control de su situación diaria? ¿Cómo puede una persona decidir libremente por el sentido de su vida estando sometido a las necesidades que se imponen desde su propio cuerpo? ¿Cómo puede decidir libremente encadenado como está a un sistema de urgencias económicas, a un sistema de relaciones de familia, de trabajo y de amistad que a veces se convierte en un sistema de desempleo y desesperación, de soledad, de desamparo, de fracaso de las esperanzas? ¿Cómo puede decidir libremente basándose en una información manipulada y en una exaltación mediática de antivalores capaz de mostrar como máximo modelo de comportamiento al poderoso que exhibe impúdicamente la violencia, la amenaza, el atropello, la arbitrariedad y la sinrazón?» (Silo, Charla de La Reja, 2005).

Este texto de 2005 refleja muy bien el momento actual. Y es que, lo que se vislumbraba hace 15 años, se ha agudizado y hecho firme.

Es difícil ejercer nuestra libertad y dar dirección a nuestra vida cuando el pacto por la justicia social se rompe cada día: guerras olvidadas e interminables, declaradas y no declaradas, que llevan al exilio a millones de personas; derechos que se recortan, se desmantelan (sanidad, educación y vivienda van camino de volver a ser lujos que no estén al alcance de todos); violencia de género, racial, religiosa, ideológica, psicológica avanzan cuando parecían haber retrocedido; se coarta el desplazamiento humano mientras el capital se mueve sin límites; la pobreza y la desigualdad aumentan en todo el planeta, que, a su vez, está en peligro...

«El gran capital domina no solo la objetividad gracias al control de los medios de producción, sino la subjetividad gracias al control de los medios de comunicación e información. En estas condiciones, puede disponer a gusto de los recursos materiales y sociales convirtiendo en irrecuperable a la naturaleza y descartando progresivamente al ser humano. Para ello cuenta con la tecnología suficiente. Y así como ha vaciado a las empresas y a los estados, ha vaciado a la ciencia de sentido convirtiéndola en tecnología para la miseria, la destrucción y la desocupación.
Hoy el mundo está en condiciones tecnológicas suficientes para solucionar en corto tiempo los problemas de vastas regiones en lo que hace a alimentación, salubridad, vivienda e instrucción. Si esta posibilidad no se realiza es, sencillamente, porque la especulación monstruosa del gran capital lo está impidiendo» (Documento del Nuevo Humanismo).

Pero, siendo conscientes de los condicionamientos que tenemos, podemos poner a las personas como lo más importante y tomar la decisión de modificar lo que esté a nuestro alcance para avanzar hacia la igualdad y los derechos sociales que nos permitirán ser más libres a tod@s y no solo a unos pocos privilegiados.

Podemos y debemos aspirar a un mundo en paz, no violento, con igualdad de oportunidades y derechos, a la vez que diverso en culturas, religiosidad, formas e ideas. Un mundo donde se valoren la solidaridad y la justicia social. ...Al fin y al cabo, lo que nos hace humanos.

lunes, 10 de febrero de 2020

Encuentro-taller: Inspiraciones y poesía


¿Dónde buscas tu inspiración? ¿Dónde encuentras tu creatividad?

La propuesta es que cada participante lleve un texto, poesía o prosa, que en algún momento de su vida le haya resultado inspirador, que le haya impactado de alguna manera...

Los leemos, comentamos y luego hacemos un ejercicio que nos ayude a dejar espacio a que surjan nuestras propias inspiraciones...

Cuándo: Miércoles 12 febrero | 19:00 h
Dónde: C/ Ponferrada, 4 local (metro Peñagrande)
Precio: Gratuito

sábado, 18 de enero de 2020

Taller | Culturas de arcilla




En el poema de Gilgamesh se dice:

«Tú, Aruru, que creaste a la humanidad, crea ahora una copia de Gilgamesh: este hombre a su debido tiempo lo encontrará y mientras luchen entre ellos Uruk vivirá en paz». La diosa Aruru, cuando oyó este ruego, imaginó en sí misma una imagen del dios Anu, humedeció sus manos, amasó un bloque de arcilla, modeló sus contornos y formó al valiente Enkidu, el héroe augusto, el campeón del dios Ninurta»...

Muchas culturas tienen mitos de dioses alfareros, dioses creadores de la humanidad a partir del barro y del moldeado… como Aruru, uno de los muchos nombres de la diosa madre.

Esto da idea de la importancia de este material.

La arcilla es uno de los materiales que ha acompañado al ser humano desde más antiguo. En el Paleolítico, se fabricaron las primeras esculturas de pequeñas diosas de la fertilidad. En el Neolítico, vasijas y recipientes para agua y comida, hornos… En la primera civilización, que fue la sumeria, se inventó la escritura sobre tablillas de barro cocido… y así siguiendo.

Todas las culturas han manejado el barro cocido. Al principio secado al sol, cocido en hogueras, luego en hornos que permitieron subir la temperatura e inventar la cerámica…

En el taller del fuego trabajamos la arcilla, el metal y el vidrio, tres materiales básicos. Y los tres sirven para aprender a para atender.


martes, 12 de noviembre de 2019

Taller | Trabajos con el vidrio



Origen del fuego

En épocas remotas e inmemoriales, los hombres recibieron un regalo como caído del cielo. Pudo venir de un meteorito que caía, de un rayo de tormenta o de un volcán que se activaba y que provocaba el incendio. Y pasó que, mientras todos los animales corrían para ponerse a resguardo, el ser humano, prendado y temeroso a la vez de ese fuego, fue capaz de vencer sus instintos y de agarrar una de sus llamas y comprobar que su mundo se transformaría al poseerla. Ese fuego que todo iluminaba, con su brillo dio al mundo nuevos significados y una nitidez que antes el mundo no tenía.

Pasaron muchos años, casi un millón, entre que el fuego fue conservado y transportado a que se supiera producir de forma voluntaria.

En la etapa de la conservación aparecieron los rudimentos de los primeros hornos que con el tiempo fueron transformándose en hornos capaces de llegar a producir mayores temperaturas, pasando de los 600º de la fogata hasta los 1.300 y 1.600º necesarios para fundir el vidrio y el hierro.

¿Qué tiene la especie humana que fue capaz de desafiar a su destino para enfrentarse a esa fuerza de la naturaleza y acercarse a su tremenda fuerza de calor?

¿Quizás la posibilidad de futurización e imaginar las cosas que podría hacer a futuro con el fuego? ¿Quizás su curiosidad, el ir más allá y el superarse a sí mismo y vencer su peculiar fragilidad?

El caso es que creían que el fuego estaba en las cosas, en la madera, los huesos, o las piedras, y seguramente ese fuego que veían afuera le resonaba también internamente y pensaban que lo tenían adentro.

En los mitos, Prometeo les dio a los hombres la caña hueca con la luz del fuego que de lejos se ve para que los hombres salieran de la oscuridad y aspiraran a conquistar su libertad y su inmortal destino.

Orígenes del vidrio

Se cuenta que, en Siria, cuando unos mercaderes de natrón, probablemente en ruta hacia Egipto, preparaban su comida al lado del río y al no encontrar piedras para colocar sus ollas, pusieron trozos del natrón que llevaban como carga. A la mañana siguiente vieron cómo las piedras se habían fundido y su reacción con la arena había producido un material brillante, vítreo, similar a una piedra artificial.

El Natrón (carbonato de sodio) en el antiguo Egipto era considerado como algo "divino", y "puro" y fue muy utilizado para embalsamar. Junto a la sílice, la arena, producirían primero, los vitrificados cerámicos y después el vidrio.

Para nosotros, el vidrio es la última etapa en la experiencia con los fuegos. Nos inspira y nos abre nuevos espacios en los que surgen nuevos significados. Ha habido muchas cosas que aprender y que hacer antes de llegar hasta aquí y muchos pesos que aligerar en el camino. Es algo un tanto mágico que, de algo tan potente, de esos 1.300º de fuego al que tu cabeza te dice que te acerques, pero al que tu cuerpo te dice que retrocedas, nazca algo tan liviano y frágil como una gotita de vidrio. Esta es una etapa en la que nuestra intención se revaloriza para orientarnos en el futuro.

Trabajo con el vidrio

El el taller de vidrio fundimos vidrio y tratamos de revivir las mismas sensaciones que tuvieron los primeros homínidos en sus inicios con la experiencia del fuego. Trabajamos con altas temperaturas, llegando a los 1.200- 1.300º C, temperatura necesaria para que el vidrio este líquido y que corra, con una textura similar a la del caramelo líquido.

El trabajo con el vidrio nos exige mantener un tono atencional alto durante varias horas. Es un trabajo delicado. Al menos se necesitan de cuatro a cinco horas para tener el vidrio fundido.



Soplado

Para las prácticas de soplado utilizamos la caña. Hay unos pasos muy sencillos para producir burbujas de vidrio. El problema que nos vamos a encontrar es que estamos en un medio muy impactante, cerca de un fuego a 1.200º, trabajando con una herramienta que está también muy caliente y tenemos un breve tiempo hasta que el vidrio se endurece.

Todo este proceso es como un baile, hay que ser cuidadosos con su ritmo, estar calmados, atentos y conectados en cada paso. Hay que dejar que brote lo mejor de cada uno de nosotros en esta danza milenaria del fuego.