Las
experiencias guiadas son, básicamente, trabajos con imágenes.
Hay quienes
sostienen que, como ocurre en los sueños y las fantasías, no sucede nada
especial con las imágenes ya que no tienen ninguna relación con la vida
cotidiana.
Muchos
piensan que se deberían prohibir ciertas imágenes en la televisión porque allí
encuentran las causas de la violencia actual. Otros opinan que gracias a las
imágenes los líderes conservan y amplían su poder y las empresas mejoran sus
ventas.
Existen
diversas imágenes o representaciones que se corresponden con los sentidos
externos (visuales, auditivas, olfatorias, gustativas y táctiles) y también
imágenes que se corresponden con los sentidos internos (cenestésicas, propias de
los órganos internos; kinestésicas, propias del movimiento y la posición del
cuerpo; térmicas, propias de la temperatura externa y muchas más que
corresponden a receptores de presión, de acidez, de alcalinidad, etc.).
Por nuestra
parte, consideramos a las imágenes como un apoyo interesante para variar el
punto de vista, agilizar la dinámica mental y el ingenio, rescatar emociones, recordar
hechos de la vida o diseñar proyectos. Las experiencias guiadas tienden a
positivizar la existencia, a fortalecer el contacto con uno mismo, a favorecer
la búsqueda del sentido de la vida.




